Quince años de investigación en la Universidad Nacional de La Plata dieron origen a Boolzi, una spin-off que combina biología computacional y química medicinal para acelerar el descubrimiento de nuevos fármacos. Un ejemplo de cómo la ciencia argentina puede reconvertir una industria cuya mayor debilidad son los tiempos de producción y los costos. De cada 10.000 moléculas que los científicos identifican como potenciales candidatas para convertirse en un medicamento, solo una l